vía Blog inmobiliario de César Villasante el 13/12/10

Lo reconozco, no es que no quisiera, es que no me veo capaz. Para ser un buen asesor inmobiliario hace falta:
- Aptitud: saber negociar, tratar con el cliente, tener experiencia en el cierre de ventas, habilidad corporal, manejar momentos de tensión
- Actitud: tener buen trato, buenas relaciones sociales, ser amable y poner buena cara
- Formarse contínuamente, con cursos específicos y cualificados, que suele implicar desplazamientos y una inversión importante
- Aguantar la mala imagen pública (sólo superada por la de los controladores aéreos), que se transforma en que los clientes no confían en ellos y es un duro trabajo es de enseñar y hacer ver a cada nuevo contacto los verdaderos servicios que se ofrecen.
- Soportar a distintos tipos de clientes, desde los que se lo saben todo hasta los que siguen pensando que el trabajo del agente es exclusivamente el de enseñapisos 
- Saber colaborar y coopetir con el profesional de al lado, competencia feroz hace unos años y pieza fundamental ahora para poder desarrollar el negocio inmobiliario en cada zona
bebes colaboración
- Educar a cada posible cliente: reconducir a ese comprador y convertirle en cliente de un servicio mediante elcual tú te conviertes en ese profesional experto que le ayuda a encontrar lo mejor para sus necesidades, y le ayuda a conseguirlo al mejor precio posible gracias a tus conocimientos y capacidad de negociación
- Saber reaccionar frente a comentarios negativos, cuyas pruebas evidentes los encontramos en varios mensajes de internet:
"mi grado de confianza en muchas cosas está bajo mínimos, y en las inmobiliarias siempre ha estado en las últimas posiciones"
"las palabras "buena" e "inmobiliaria" no son compatibles cuando se usan en una misma frase u oración"
- Ponerse las pilas en tecnología y en redes sociales, porque para el negocio inmobiliario es esencial un sistema de gestión en colaboración y utilizar servicios de social media que mejoren la conversación con los contactos.
- Motivación y capacidad de motivar, ante épocas de pocas ventas, para poder seguir con el negocio
Es este un artículo que homenajea a los buenos profesionales inmobiliarios, orgullosos de su trabajo, que sienten vocación y les gustar dedir bien alto que: De mayor quiero ser asesor inmobiliario

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